El Linfoma no Hodgkin representa más del 80% de los casos en Uruguay: especialistas urgen a agilizar el acceso a terapias innovadoras
En el mes de concientización sobre el linfoma, expertos destacan que los anticuerpos biespecíficos logran remisiones en cuadros complejos, pero advierten que las demoras en actualizar las coberturas dificultan la llegada de estos avances a los pacientes.
Setiembre es el mes mundial de concientización sobre el linfoma. En Uruguay, el foco médico está puesto en el linfoma no Hodgkin (LNH), que representa más del 80% de los casos a nivel nacional, registrando cerca de 480 nuevos diagnósticos anuales.
Ante síntomas como ganglios inflamados, fiebre inexplicable o pérdida de peso, la consulta temprana es vital. “En los linfomas agresivos, unas pocas semanas pueden ser importantes. Por eso necesitamos circuitos asistenciales ágiles que permitan que una persona con sospecha de linfoma llegue rápidamente al diagnóstico [...] y pueda comenzar el tratamiento indicado”, explica la Dra. Sofía Grille, médica internista, hematóloga, Doctora en Ciencias Médicas y docente de la UdelaR.
La revolución en casos complejos: CAR-T y biespecíficos
Cuando la enfermedad recae o se vuelve resistente a la quimioterapia convencional, el mayor desafío es encontrar nuevas respuestas.
“En los últimos años se incorporaron terapias dirigidas y nuevas formas de inmunoterapia, entre ellas los anticuerpos biespecíficos y las células CAR-T, que han logrado respuestas incluso en pacientes que ya habían recibido varias líneas de tratamiento”, explica la especialista, destacando además que Uruguay ya ha comenzado a desarrollar experiencia local en terapias celulares CAR-T a nivel académico.
Sobre los anticuerpos biespecíficos, que actúan de forma inmediata en el cuerpo, detalla: “funcionan como un puente: con una parte reconocen una proteína presente en la célula del linfoma [...] y con la otra se unen a los linfocitos T del paciente. De esta forma acercan físicamente al sistema inmunológico a la célula tumoral para que pueda destruirla. Estas terapias han conseguido respuestas profundas, e incluso remisiones prolongadas”.
Calidad de vida y eficiencia en el sistema
Este cambio de paradigma también transforma cómo el paciente transita su recuperación. “Hoy también debemos preguntarnos cómo vive la persona durante y después del tratamiento [...] Determinados tratamientos pueden administrarse en forma ambulatoria o subcutánea. Esto puede traducirse, para pacientes seleccionados, en menos tiempo dentro del hospital y más tiempo en su casa, con su familia”, afirma la Dra. Grille.
A pesar de estas innovaciones, muchas aún no cuentan con cobertura sistemática en Uruguay. Frente a esto, la Dra. Grille apuesta por la racionalidad clínica: “debemos identificar qué pacientes realmente se benefician de cada estrategia [...] y cómo integrarla con los tratamientos ya disponibles para obtener el mayor beneficio posible con los recursos del sistema”.
La urgencia de actualizar el FTM
Para lograr ese acceso equitativo, la actualización del Formulario Terapéutico de Medicamentos (FTM) es vital. En este sentido, la especialista destaca que el Ministerio de Salud Pública (MSP), junto a la UdelaR y diversos grupos de trabajo, ya están buscando soluciones conjuntas para los tratamientos de alto costo.
Acompañando ese esfuerzo, la médica señala: “es fundamental que herramientas como el FTM puedan actualizarse mediante procesos rigurosos y transparentes, pero también suficientemente ágiles para acompañar la generación de evidencia científica. La evaluación debería considerar [...] su eficacia, seguridad, duración de la respuesta, impacto sobre la calidad de vida y, especialmente, su potencial para curar”.
En este Día Mundial del Linfoma, el llamado a la acción para las autoridades de salud es claro: “El objetivo debe ser que la innovación que demuestra un beneficio real pueda llegar, en tiempo adecuado, al paciente que la necesita”, concluye.
esellanes
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