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La obra demandó una inversión de US$ 300 millones y permitirá fortalecer el sistema eléctrico del norte y este del país, incorporando una segunda alimentación y mayor respaldo para la demanda de la zona.

Con la nueva infraestructura, el suministro pasará a contar con respaldo de 500 kV, frente a los 150 kV anteriores, lo que permitirá mejorar la confiabilidad y seguridad del servicio, además de ampliar las posibilidades de intercambio internacional y de incorporación de nueva generación eléctrica.

El proyecto forma parte del Anillo del Norte, una de las principales obras previstas por UTE para expandir y fortalecer la red de transmisión, considerada la columna vertebral del sistema eléctrico nacional.

Para realizar la conexión de forma segura fue necesario desenergizar temporalmente una línea de 150 kV, lo que provocó durante la mañana una interrupción del servicio en Melo y zonas cercanas. Durante ese período, se garantizó mediante generadores el suministro a servicios esenciales como hospitales, cárceles y dependencias policiales.

La desenergización también permitió aprovechar la intervención para realizar trabajos de mantenimiento en la zona y evitar futuras interrupciones.

Autor: esellanes