
Centro Girasoles atiende a más de 40 niños y adolescentes en San José
El espacio, gestionado por la Asociación Down de San José en convenio con INAU, funciona en Artigas 393 y cuenta con lista de espera.
El Centro Girasoles, gestionado por la Asociación Down de San José en convenio con INAU, continúa desarrollando su labor de atención a niños, niñas y adolescentes con discapacidad intelectual y síndrome de Down. La institución funciona en calle Artigas 393, en la ciudad de San José de Mayo.
Actualmente el centro cuenta con un padrón previsto de 40 usuarios, aunque en este momento asisten 44 niños y adolescentes, además de una lista de espera. Según explicó Analía Panazardi, pese a estar levemente por encima del cupo, el funcionamiento del centro se mantiene de forma adecuada.
Las propuestas de atención se diseñan de manera individual, de acuerdo a las necesidades de cada usuario, y tienen como eje la promoción de la autonomía. El trabajo incluye además un acompañamiento permanente a las familias y la articulación con los centros educativos, considerados aspectos fundamentales dentro del proceso de desarrollo.
El Centro Girasoles cuenta con un amplio equipo interdisciplinario integrado por fonoaudiólogos, psicólogos, psicomotricistas, maestras especializadas, trabajadoras sociales y educadores, quienes cumplen un rol central en el trabajo cotidiano. La institución también brinda servicio de alimentación, como parte de una propuesta integral orientada a garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes.
Panazardi señaló que los procesos de atención no son permanentes, sino que apuntan al egreso de los usuarios una vez cumplidos los objetivos establecidos junto a las familias, para que luego puedan continuar su trayectoria en otros espacios o propuestas.
En cuanto a la infraestructura, indicó que el centro cuenta con espacios individuales adecuados para el trabajo interdisciplinario, aclarando que no se trata de una clínica, sino de un dispositivo educativo y de acompañamiento.
El rango de atención abarca desde los 0 a los 18 años, lo que representa un desafío en la organización de las propuestas. En ese marco, se vienen implementando talleres específicos orientados a la primera infancia, con el objetivo de fortalecer el acompañamiento temprano a niños y familias, entendiendo que las intervenciones en los primeros años resultan determinantes para el desarrollo futuro.