
Destruyen 330 escapes ruidosos y preparan otros 500
La Intendencia endurece controles por contaminación sonora y problemas de convivencia.
La Intendencia de San José destruyó el pasado sábado 330 caños de escape incautados por generar ruidos excesivos y adelantó que más de 500 dispositivos retenidos serán sometidos al mismo proceso en próximas instancias.
La directora de Tránsito del gobierno departamental, Mónica Castro, explicó que la medida se enmarca en la normativa vigente y responde a la necesidad de “endurecer” las acciones frente a los problemas de convivencia que provocan los escapes ruidosos en la vía pública.
De acuerdo a lo señalado, los controles se realizan mediante inspecciones en las que, al constatarse un escape irregular, se procede a la retención del vehículo y a la medición del nivel sonoro con un sonómetro. Si los decibeles superan los límites establecidos por el Decreto Departamental 2816, el conductor debe regularizar la situación instalando un escape original para poder retirar el vehículo, mientras que el caño modificado queda incautado.
La infracción está prevista en la normativa departamental y conlleva una multa de 3 Unidades Reajustables (UR). Además, Castro indicó que desde 2024 la Intendencia dejó de devolver estos dispositivos a sus propietarios, como ocurría anteriormente, y comenzó a retenerlos de forma definitiva como parte de una política de mayor control.
En ese marco, los escapes incautados son almacenados hasta alcanzar un volumen que permita su procesamiento, tras lo cual se procede a su destrucción. El material resultante es destinado a la venta como chatarra, en un esquema que, según la jerarca, también se inscribe en criterios de economía circular.
Las autoridades señalaron que estas acciones continuarán en el tiempo como parte de la estrategia para reducir la contaminación acústica y mejorar la convivencia en el espacio público.