
Detectan daño renal asociado al toque de tambor
Un estudio en tamborileros uruguayos detectó una lesión renal aguda vinculada a toques prolongados de tambor, que puede prevenirse con cuidados adecuados.
Un estudio realizado en tamborileros uruguayos identificó el llamado síndrome del tamborilero, una lesión renal aguda que puede aparecer tras jornadas prolongadas de toque y que, aunque suele ser reversible, puede dejar secuelas.
Investigaciones realizadas en tamborileros uruguayos detectaron la presencia del denominado síndrome del tamborilero, un cuadro de injuria renal aguda provocado por el impacto repetido de la mano durante toques prolongados de tambor.
Según explicó el nefrólogo José Boggia, el golpe constante genera la ruptura de glóbulos rojos en pequeños vasos sanguíneos de la mano, liberando hemoglobina que luego llega al riñón a través de la sangre y puede afectar sus células. El estudio encontró este cuadro en el 42% de los participantes evaluados.
El especialista indicó que el mecanismo es similar al que puede ocurrir en corredores de larga distancia por el impacto repetido del talón contra el suelo, aunque en esos casos el calzado brinda cierta protección.
Los episodios suelen manifestarse con un deterioro temporal de la función renal y cambios en el color de la orina, que puede volverse más oscura o presentar sangre. Si bien generalmente se resuelven, la repetición frecuente de estos episodios puede generar acumulación de daño y aumentar el riesgo de enfermedad renal permanente.
Para prevenirlo, los especialistas recomiendan mantener una correcta hidratación, evitar el consumo de alcohol y drogas antes de los toques y no utilizar antiinflamatorios como ibuprofeno, ketoprofeno o diclofenaco, ya que pueden agravar la lesión. En caso de necesitar analgésicos, se señala que el paracetamol es una alternativa más segura.
Además, se aconseja que los tamborileros realicen controles periódicos de la función renal mediante análisis como creatinina y examen de orina, especialmente quienes presentan factores de riesgo como diabetes, hipertensión u otras enfermedades renales.
Fuente / Medios Públicos