
INAU busca que niños menores de 3 años dejen de vivir en hogares residenciales
El organismo lanzó un plan de desinternación que prioriza el cuidado en familias de origen, de acogida o mediante adopción. La estrategia comenzó en Montevideo y Canelones y luego se extenderá al resto del país.
El Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) presentó un plan para erradicar progresivamente el cuidado residencial de niños de entre 0 y 3 años dentro del Sistema de Protección Especial, con el objetivo de que puedan crecer en entornos familiares y comunitarios.
Actualmente, cerca de 8.000 niños, niñas y adolescentes son atendidos por este sistema. De ellos, unos 5.000 viven en contextos familiares y alrededor de 3.000 permanecen en residencias. En el caso de los menores de 3 años, la población alcanza a 138 niños, de los cuales 76 se encuentran en Montevideo y Canelones.
La presidenta del INAU, Claudia Romero, señaló que la medida responde a la importancia de los primeros años de vida en el desarrollo infantil. “Hay que actuar porque es un imperativo ético”, afirmó, y destacó que la construcción de vínculos tempranos resulta clave para prevenir situaciones de vulnerabilidad.
La estrategia del organismo busca evitar nuevos ingresos de niños pequeños a centros residenciales y acompañar la salida de quienes actualmente se encuentran institucionalizados. Para ello, se fortalecerán tres alternativas de cuidado: el apoyo a las familias de origen o extensas, el acogimiento familiar y la adopción cuando no existan referentes familiares adecuados.
El plan comenzó a implementarse en el área metropolitana, específicamente en Montevideo y Canelones, y prevé una hoja de ruta para extenderse a todo el territorio nacional.
En ese marco, el 4 de agosto inició la capacitación de equipos pertenecientes a tres organizaciones de la sociedad civil seleccionadas mediante un llamado público: Aldeas Infantiles, El Abrojo y Juventud para Cristo. La formación incluye cinco jornadas destinadas a preparar la implementación del nuevo modelo de cuidados.
El proceso contempla distintas etapas, entre ellas la conformación y capacitación de equipos, la evaluación y selección de familias de acogida y la preparación de espacios de encuentro. Cada caso será analizado de forma individual para definir la medida de protección más adecuada, que podrá incluir el reintegro con referentes familiares, la adopción o el ingreso transitorio a una familia amiga mientras se fortalecen las capacidades de cuidado permanente.
Fuente y foto / Presidencia