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Kiyú: un niño descubrió un fósil de carpincho de 250.000 años

El fósil corresponde a un roedor de la familia de los carpinchos, pero con características que lo hacen más pequeño que el carpincho actual, y mucho más antiguo.

Kiyú: un niño descubrió un fósil de carpincho de 250.000 años

El fósil corresponde a un roedor de la familia de los carpinchos, pero con características que lo hacen más pequeño que el carpincho actual, y mucho más antiguo.

Días pasados la playa de Kiyú fue el escenario de un buen hallazgo paleontológico realizado por Federico Reyes, un niño de 7 años que, mientras paseaba con sus padres, descubrió un fósil en la barranca. Federico, ávido de ciencia y apasionado por la paleontología, identificó rápidamente lo que parecía ser un fósil «con dientes». Su intuición resultó ser acertada, y el hallazgo resultó ser de relevancia científica.

Tras el descubrimiento, fue contactado el Dr. Daniel Perea, profesor de Paleontología en la Facultad de Ciencias, quien, acompañado por el estudiante de Geología Ney Araújo y el Dr. Aldo Manzuetti, especialista en mamíferos carnívoros fósiles de Uruguay, se trasladó al lugar para examinar el fósil. El equipo de expertos determinó que Federico tenía razón: el fósil hallado correspondía a una parte significativa del cráneo de un carpincho de antaño.

El Dr. Perea explicó que el fósil corresponde a un roedor de la familia de los carpinchos, pero con características que lo hacen más pequeño que el carpincho actual, y mucho más antiguo. «Estamos hablando de un fósil que tiene unos 250,000 años de antigüedad», detalló. Además, agregó que este fósil podría pertenecer a una especie conocida como: “Cardiatherium”, un roedor descubierto hace más de 60 años en la misma región.

«Probablemente se trate de un integrante de esa misma especie», señaló el paleontólogo, aunque precisó que hasta que no se realicen estudios comparativos y de laboratorio más profundos, no podrán afirmar con certeza si es el mismo animal, aunque el parecido es notable.

Esta especie, exclusiva de Uruguay, no se ha encontrado en ningún otro lugar del mundo, lo que hace de este hallazgo algo aún más significativo. «Es un carpincho exclusivo de Uruguay, como muchas otras especies que se encuentran en la Formación Raigón», comentó Perea.

«Uruguay ha sido el hogar de una fauna única en su tipo, que no se encuentra en ninguna otra parte del mundo», agregó Perea. «Esta biodiversidad ha formado parte de nuestra identidad nacional, porque estos animales existieron aquí, en esta región, hace miles de años». Además, el Dr. Perea destacó la importancia de otras áreas como la Formación Camacho, ubicada en la zona de Arazatí, que tiene una rica historia geológica y también alberga fósiles de animales terrestres exclusivos de Uruguay.

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